NUESTRO IDEARIO ENRAIZADO EN JACINTO

“Alaben la virtud y el heroísmo
de una vida sacrificada, honesta y santa”
(Padre Jacinto)

En el Padre Jacinto Stábile se encuentra la fuente de nuestra identidad, lo que somos y queremos ser. Su vida es modelo inspirador y horizonte de nuestros proyectos. Jacinto es nuestro ideario encarnado. Es por eso que repasando la cualidades de su vida encontramos los signos de la voluntad de Dios para con nosotros.

QUEREMOS CONFIAR EN LA PROVIDENCIA

“Tata Dios no me ha hecho faltar la Providencia”
(Padre Stábile)

Su confianza en la providencia era admirable. “Es obra de Dios, Él se encargará”, repetía con frecuencia.

“¿Quién hará todo eso? ¿Qué personal estará trabajando?”, se preguntaba el Padre Stábile. “¡Qué pequeños somos!, (se respondía a sí mismo). Sólo pensamos en nuestras posibilidades humanas. Si Dios quiere algo suyo, debemos pensar que El dará también los medios necesarios y las personas para realizarlo. Más confianza en El, poca en nosotros”.

Y continuaba: “Así empecé los dos Colegios, contra críticas y maledicencias… con todo, de parte mía, he hecho todo lo que podía hacer, pero he confiado muchísimo en el buen Dios, le he confiado las obras y las personas, y sé que ha sido El, ha sido nuestra Madre, los que han hecho todo, y contra toda expectativa humana.

Hemos de convencernos que solamente Dios hace sus obras, y las hace por medio de los locos, de los testarudos, de los que valen nada, para confundir a los sabios del mundo”.